Entrevista Miguel Angel Casado – día europeo Protección de datos 2014


 

El año 2013 ha sido intenso en noticias sobre privacidad, ¿Cuál destacaría de ellas y por qué?

Creo que la noticia más importante del año en lo relativo a la privacidad ha sido el escándalo sobre las escuchas por parte de los servicios secretos de EEUU –en connivencia con otros países- de las comunicaciones tanto de altos cargos como de otros ciudadanos. Este caso ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de nuestras comunicaciones en el mundo digital y la facilidad con la que se pueden intervenir estas comunicaciones y, por otro lado, el escaso celo con el que algunas empresas protegen nuestros datos.

–        Cloud, Big data, Internet of thinks, coches automatizados. Desde el punto de vista de la privacidad qué óptica debemos adoptar frente a la evolución tecnológica.

En cualquiera de los avances que se está dando la información de los usuarios juega un papel esencial por lo que resulta imprescindible que en su concepción y desarrollo se considere el carácter privado de muchos de estos y la necesidad de su salvaguarda. En muchos casos cuando hablamos de aplicaciones u otro tipo de aplicaciones gratuitas conviene adoptar una postura crítica pensando en la posible rentabilización que se haga de esa aplicación a partir de los datos de los usuarios.

–        Si en 2014 la Unión Europea no contara con un Reglamento General de protección de datos, ¿tenemos más que ganar o que perder como ciudadanos UE? ¿ ¿Y cómo profesionales?

Tanto como ciudadanos como profesionales se hace necesario contar con una regulación que deje claras las obligaciones de las empresas al gestionar nuestros datos y nos proteja de intromisiones. Esta regulación es más necesaria aun si hablamos de un marco como el europeo que va más allá de los estados, aunque deje fuera de su jurisdicción las acciones de muchas grandes compañías tecnológicas.

–        ¿Qué rol social están llamados a jugar los profesionales de la privacidad?

El rol del profesional de la privacidad se antoja clave en un escenario en el que cada vez más la información de los usuarios se emplea como método para generar ingresos. Las empresas habrían de asegurarse en cada momento sobre el uso que hacen de esos datos a partir de la evaluación de profesionales con los conocimientos necesarios para dar tranquilidad a las empresas sobre sus gestiones y a los ciudadanos sobre sus derechos.